Siguiendo los pasos de muchos compañeros, yo también he continuado con el negocio inmobiliario que comenzó mi padre, Antonio Guisado, en los años 60, siendo la primera  agencia inmobiliaria que hubo en San Lorenzo de El Escorial.

Al terminar mis estudios en las Concepcionistas, me matriculé en  Derecho en la Universidad María Cristina y en 1989 saqué la titulación de Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Desde entonces vengo ejerciendo la profesión.

He tenido la suerte de dar con una actividad muy bonita que me permite conocer a mucha gente y moverme por el pueblo.

Tengo trabajando conmigo a Curra Barranco y a Joaquín Monzú, los dos son el mejor activo del negocio, además de buenos amigos.

Acompañamos a nuestros clientes en momentos muy importantes de su vida, pues no todos los días se hace una inversión inmobiliaria e intentamos hacérselo fácil y les damos la garantía de estar en manos de profesionales.

Estamos en la calle Floridablanca en el nº 8 y muy contentos de recibiros para lo que necesitéis.